En la visita ocular se evidenció que dentro de la franja de protección del cuerpo hídrico se llevaba a cabo una obra civil de aproximadamente 100 metros cuadrados, con piso y columnas en concreto, sin cubierta y cerramiento perimetral en ladrillo.

Las labores mencionadas, se desarrollaron sin ningún tipo de permiso o autorización por parte de las autoridades ambientales competentes, por lo que se procedió a la imposición de sellos.

Según la norma las rondas de protección son bienes inalienables e imprescindibles del estado, “una faja paralela a la línea de mareas máximas o a la del cauce permanente de ríos y lagos, hasta de treinta metros de ancho”.

Es de mencionar que el uso del suelo en las orillas, definen el proceso de inestabilidad lateral de una corriente hídrica, de ahí la importancia de mantener la cobertura vegetal de forma paralela al cauce, ya que su influencia es determinante en el comportamiento de la cuenca hídrica.

Twitter: @notillano Web: notillano.com Villar