Según reporte del Instituto de Turismo de Villavicencio, el pasado domingo las hojas y tallo del ‘Árbol de la Vida’, que fue plantado por el Sumo Pontífice durante su visita a Villavicencio el 8 de septiembre de 2017, comenzaron a tornarse opacas, quemadas y a percibirse sin vida.

Al percatarse, un grupo de ingenieros ambientales acudieron al lugar para adelantar las investigaciones.

Varios funcionarios de la Secretaría de Medio Ambiente municipal arribaron al parque Los Fundadores, lugar donde yacía este árbol emblemático de la ciudad, en donde se evidencio que efectivamente fue envenenado.

“Se verificó la planta y encontramos que el ‘Árbol de la Vida’ tenía el follaje totalmente seco, en la base del fuste y su sistema radicular se evidencia un líquido viscoso, aceitoso y de color oscuro, con un fuerte olor a hidrocarburo o aceite quemado, el cual también estaba presente en el suelo, es decir que manos inescrupulosas fueron los causantes de este hecho”, afirmó la Secretaria de Medio Ambiente, Ana María Sendoya.

La funcionaria reportó que se adelantan los tratamientos, por parte del Gobierno ‘Unidos Podemos’, para tratar de recuperar el árbol de la especie Guayacán o mejor conocido como ‘Flor Amarillo e igualmente, se iniciaron tanto las investigaciones para esclarecer los hechos, como los análisis para saber con exactitud con qué sustancia envenenaron el árbol.

“No entendemos porqué lo hicieron, es un árbol que simbolizaba la vida y conmemoraba ese invaluable privilegio que tuvo Villavicencio al ser visitado por el Papa Francisco, es un atentado contra la religión y la naturaleza, es un daño que toca todos los corazones de los villavicenses porque además este era un lugar sagrado y se había convertido en un importante lugar turístico para quienes llegan a nuestra ciudad”, indicó el director del Instituto de Turismo municipal, Lucas Andrés Orozco Sanceno.

El Gobierno ‘Unidos Podemos’ le extiende un llamado a la ciudadanía para que respete y cuide los lugares emblemáticos de la ciudad, igualmente para que utilice los canales de la Policía Metropolitana de Villavicencio, como el numeral 123 o los teléfonos de los cuadrantes de cada sector, para que denuncien cualquier posible acto de vandalismo en la ciudad.

“Los buenos somos más, no podemos permitir que esto siga presentándose en Villavicencio, les solicitamos que nos volvamos guardianes y custodios de nuestros parques, monumentos y demás lugares turísticos que tiene la ciudad, esta es una forma de demostrar ese amor y orgullo que debemos tener en nuestros corazones por ser llaneros”, concluyó el director del Instituto de Turismo municipal.