Los desembolsos del Banco Agrario alcanzaron $5,1 billones al cierre de septiembre, lo que significa no solo un notable crecimiento de 27% frente a los $4 billones registrados en los primeros nueve meses de 2018, sino que refleja la mejoría en los principales indicadores de la entidad, gracias al proceso de cambio en que se encuentra inmersa la misma.  

De esta cifra, al sector agropecuario se han destinado en el presente año $3,2 billones, de los cuales $1,5 billones fueron para pequeños productores; las principales actividades receptoras de recursos en el periodo fueron Ganadería ($823.854 millones), Arroz ($248.871 millones), Café ($184.846 millones), Frutales ($178.305 millones) y Caña panelera ($61.883 millones).

Por su parte, la cartera del Banco hasta septiembre alcanzó los $13,8 billones, de los cuales el sector agropecuario participa con $9,8 billones, incluyendo los $5,8 billones que les corresponden a los pequeños productores.

Las actividades agropecuarias que registran los mayores índices de cartera con el Banco Agrario a la fecha son: Ganadería ($3 billones), Café ($1,05 billones), Frutales ($772.380 millones), Cacao ($394.963 millones) y Caña panelera ($329.052 millones).

Por departamentos y regiones, se observa que los que tienen la mayor cartera con la entidad son: Antioquia ($1,8 billones), Bogotá ($1,2 billones), Boyacá ($1,09 billones), Santander ($980.904 millones) y Tolima ($823.341 millones).

A la par con este buen desempeño, también se ha logrado revertir la tendencia negativa de la cartera, la cual muestra un crecimiento anual de 8,9% con corte a septiembre, en tanto que mientras los gastos administrativos aumentaban a un ritmo de 7% hace un año, al cierre del noveno mes de 2019 se registra una disminución por este concepto de 3%.

Al dar a conocer este positivo balance, el presidente del Banco Agrario, Francisco Mejía, señaló que“el crecimiento de nuestra cartera significa que decenas de miles más de campesinos pueden emprender sus proyectos productivos, y que más empresas rurales pueden crecer y generar empleo formal, pero también significa que estamos combatiendo con éxito el gota a gota, y no menos importante es que estos nuevos créditos los hemos hecho de manera responsable para asegurar la calidad de la cartera”.

El directivo concluyó que “estos resultados, incluyendo la reducción en costos, nos indican que los cambios que hemos hecho eran necesarios; ya podemos decir que logramos recuperar el Banco Agrario para el desarrollo del campo colombiano y asegurar su fortaleza financiera”.