Al menos 1.500 viviendas y 400 hoteles en todo el país están siendo inspeccionados por los funcionarios de la entidad migratoria, y en compañía de la Policía Nacional y las Secretarías de Salud para comprobar si los viajeros que llegaron a Colombia después del 11 de marzo están cumpliendo la cuarentena.

Gracias a esos procedimientos se encontró que 130 ciudadanos extranjeros estaban infringiendo la medida de aislamiento obligatorio. 37 de ellos fueron deportados; 49, expulsados y a 44 se les obligó a salir del país, una vez se les revocó el permiso de ingreso y permanencia otorgado.

Las visitas se hicieron en los departamentos de Amazonas, Antioquia, Arauca, Atlántico, Bolívar, Boyacá, Caldas, Casanare, Cauca, Cesar, Cundinamarca, Huila, La Guajira, Magdalena, Nariño, Norte de Santander, Quindío, Risaralda, San Andrés y Providencia, Santander, Tolima, Valle del Cauca y Vichada.

Por otro lado, Migración Colombia puso el ojo sobre el desalojo de un grupo de familias colombianas y venezolanas en el barrio Santa Fe, en Bogotá.

Sobre eso, la autoridad migratoria pidió evitar estas acciones porque “pueden llegar a incrementar el número de contagios por COVID-19” y pasar de la emergencia sanitaria a la emergencia social.

Por último, Migración ofreció apoyo a las autoridades locales y les pidió a los ciudadanos evitar “manifestaciones que generen xenofobia, falsas expectativas y pánico colectivo”.

 

Pulzo.